lunes, 5 de julio de 2010

Al final valió la pena.

Te sacudes la camiseta de tirantes que, por culpa de el sofocante calor que hace ese lunes por la mañana, se te pega a la piel de la espalda. Mientras te intentas refrescar abanicándote con la pequeña tarjeta del bus, ves como el transporte público, que se supone que tendría que haberte dejado en la estación de tren hace ya veinte minutos, dobla la esquina de la calle y se acerca aminorando la velocidad a la parada dónde tú lo esperas con ansias. 
Delante tuyo se abren las puertas del vehículo invitándote ha entrar, a ti y a cuatro personas más que te han acompañado durante la larga espera, maldiciendo a la compañía de autobuses y a su negligente servicio. 
Lo primero que ves al entrar es al conductor que te recibe con una gran sonrisa, como si eso fuera una especie de disculpa por la tardanza. Le pasas de largo y vas directa a picar tu viaje. Bip, bip, bip. La máquina no recibe con agrado la tarjeta y te la devuelve. Lo intentas una vez más, sin éxito. 
Observas la tarjetita bajo la atenta mirada de las demás personas que hacen cola detrás tuyo esperando para pagar. Está agotada. Genial. Tendrás que pagar con monedas. ¡Y encima han subido el precio! Sueltas el dinero con hastío y diriges tu mirada al pasillo del autobús. 
Increíble la gente que puede caber en un espacio tan reducido, piensas. El autobús está atestado y a empujones y pisotones te abres paso a través de un grupo de ancianas cotillas y de un hombre cuyo olor delata que no a visto una ducha en un par de semanas como mínimo. Pasas un niño que se tambalea peligrosamente con un helado goteando en su mano y un par de pasajeros más. 
Cuando piensas que nunca vas a llegar al final de ese apestoso transporte un último empujón te lo deja ver. Al fondo de ese autobús, en los dos últimos asientos, recostado en el cristal y con los cascos puestos, está uno de los chicos mas atractivos que has visto en toda tu vida. Sin exagerar.
Entonces él aparta su mochila del asiento contiguo y con una acogedora sonrisa te invita a que te sientes a su lado. Y por un momento, piensas que quizás a valido la pena haber pagado ese caro viaje, y que no importa si llegas tarde a trabajar.


Normalmente actualizo cada 4 o 5 días, pero como ya sabéis estamos las vacaciones y no podré subir muy a menudo (falta de inspiración, de tiempo...), así que quizás no me veréis mucho por aquí u.u. Espero que os vayan muy bien las vacaciones!








12 comentarios:

Mia Wells dijo...

Me encanta lo sabess!!! aggh soy la fan numeor 1 de este texto eh!!! me gusta mucho nose xDDD

un beso cía!

*BLaNcA* dijo...

Mientras estaba leyendo esta entrada, me estaba imaginando cada momento, me gusta mucho como te ha quedado.
Un beso.
(http://estaesmividaaceptala.blogspot.com)

Loca Desvariada dijo...

Me ha encantado.
De verdad.
A pesar del calor, uno encuentra buenas cosas entre la muchedumbre.
Besasos!

Liju dijo...

Yo también estoy dispuesta a esperar y pagar si al final hay tal recompensa. =)
¡Me gusta mucho! ¡Que te vayan bien las vacaciones, guapísima!

¡Besos!

Irene.Z.While dijo...

Haces que me puedo imaginar todo a la perfección, y eso, me encanta :)

mee. dijo...

Me encantaaaaaa!
Mientras voy lellendo yo tambien me lo imagino.

INCREIBLE!:D


http://delightsomescream.blogspot.com/
mee.

Soñadora E dijo...

Y que tal? Hablaron?
...
Me he identificado sin dificultad alguna, hasta hace nada era una clienta habitual del bus y de vez en cuando también me alegraba la vista con algún que otro pasajero ^^
Saludos y buenas vacaciones!

Clau's! :) dijo...

Cómo haces para describir tan bien? Es impresionante, es como verlo en película!
Un beso!

Patricia dijo...

aaaaaaaaais me encanta! Es tan sumamente realista.. ;)
Unbesomaja

MBree dijo...

Ojalá esas cosas pasasen mas a menudo en los viajes de bus. Porque así si que valdría la pena aguantar toda la movida de éstos.

un besoo =)

Coraline dijo...

ai yo siempre me enamoro de chicos de autobuses y trenes :)

Marina dijo...

Si que valió la pena, realmente valio! que bello espacio, andaré más a menudo por acá:)
Un beso grande y disfruta de las vacaciones:)

Besitos!

Busca en mi bote de cristal

Felicity

Una vez soñé que te perdía. Estábamos en unos icebergs y no me acuerdo si tú te alejabas flotando de mí o yo de ti.

Pero recuerdo que me desperté a tu lado, era media noche y estaba lloviendo, como hoy. Te oí respirar y me calmé.

Era como si nos habláramos sin palabras.

Me pregunto cómo y cuándo aprendimos ese lenguaje secreto. Sólo sé que en algún momento, en los silencios, te oía.

Y ahora sólo me quedan las palabras, estas palabras inútiles cuando lo único que quiero es volver a estar a tu lado.

Hacer que te sientas seguro, ayudarte a dormir. Recuperarte.